Síndrome de Girlboss

Una de las cosas que he observado dentro de mi círculo de personas cercanas, es que existe un “Síndrome de Girlboss” o lo que es lo mismo, estar un poco obsesionadas con ser una especie de Supermujer. Y no me malinterpreten, es increíble estar rodeada de este tipo de mujeres que siempre te inspiran a querer ser mejor y a darte cuenta de que siempre puedes crecer para ser la mejor versión de ti misma.
Pero ¿hasta qué punto puede dejar de ser sano esta obsesión por ser perfectas y sobresalir en cada una de las facetas de nuestra vida? El término “Girlboss” es más conocido por el libro de Sophia Amorouso, que, si no has tenido oportunidad de leer, te aseguramos que no te vas a arrepentir de hacerlo.
Esta mujer definió este concepto como “aquella mujer que está a cargo de su propia vida. Una mujer que consigue lo que quiere por que trabajó para conseguirlo”. Normalmente se puede encontrar este síndrome en aquella mujer que dedica la mayor parte de su vida a su carrera profesional y que su vida social o amorosa pasa a un segundo plano.

Toda esta situación me recuerda mucho a aquella frase en la película “El Diablo viste a la moda”, en la parte en que Nigel le menciona a Andrea “Avísame cuando toda tu vida personal esté tendida de un hilo, será hora de hablar de un ascenso”. Y no quiero sonar pesimista, pero es muy cierto que a veces priorizamos tanto nuestro trabajo que dejamos algunas otras cosas de lado, cuando creo que deberíamos encontrar el equilibrio para poder tener nuestra vida un poco más balanceada.
Ahora bien, si no sabes por donde comenzar a equilibrar más tu vida, tenemos para ti algunos consejos que te pueden servir.

Primero que nada, intenta priorizar tus actividades anotando en una hoja o en donde mejor te parezca, todas las actividades que tienes que hacer, no solo durante el día, sino durante la semana. Ahí vas a ir eligiendo las actividades de mayor a menor importancia, tanto de trabajo como de tu vida social.
Otro punto super importante es aprender a poner límites y más cuando en estos tiempos es tan fácil tener todo tu mundo laboral en tu mano, es decir, tus apps necesarias para el trabajo como lo es tener tu correo electrónico, y en situaciones como esas, es importante que pongas límites de horarios para atender tanto llamadas o correos relacionados del trabajo. Recuerda que necesitas darle la misma importancia a tu vida personal y eso significa desconectarte del trabajo cuando no son horas laborales.
Y por último podemos decirte ¡relájate!, deja de querer ser perfecta y siempre intentar destacar de entre la multitud, si hay algo que me ha quedado claro en mi lucha contra este síndrome, es que cada persona tiene su propia meta y tiempo para cumplirla, todas las personas tienen diferentes tiempos y la única competencia que existe eres tú misma. Deja de ver lo que los demás están haciendo o la forma en que te perciben, y concéntrate siempre en ser mejor persona en cada aspecto de tu vida, pero solo para tu satisfacción personal y no para que los demás se den cuenta de ello. Créeme que, si te tomas las cosas más ligeras, aun así, vas a llegar hacía esa meta o ese lugar, solo que podrás tener el tiempo de disfrutar el camino y el momento y eso es aún más satisfactorio.

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