¿Cómo superar una crisis existencial?

Por Andy Maldonado

Han sido meses extraños o mejor dicho, un primer semestre muy diferente. Nadie se imaginó la situación actual en la que vivimos y la manera en que esto ha cambiado, planes, metas y rutinas (¡y eso que aún no acaba!). Seguimos teniendo un largo camino por delante y si eres cómo yo de seguro ya tuviste una (o varias) crisis existenciales.
Ya sabes a lo que me refiero, aquel tiempo o racha que llega para quedarse y derriba tu nivel de productividad, no reconoce otra emoción que no sea tristeza, confusión y quizá frustración, donde tu guardarropa se reduce a shorts cómodos o leggings y ni te molestas por arreglarte, y en el peor de los casos donde toda actividad o plan te da flojera, indiferencia y apatía.

A lo largo de mi vida y dentro de cada etapa he tenido múltiples crisis o meltdowns, algunos dirían que soy experta o tengo un máster en ellas (y no, no tengo un problema es sólo mi manera rara de lidiar con las cosas). A continuación, me gustaría compartir contigo algunos consejos y tips que aprendí para superar una crisis existencial y no morir en el intento:

• Reconoce que no estás del todo bien, es importante que seas honesta contigo misma y aceptes que estás pasando por un período difícil. Sólo si reconoces lo que está sucediendo, tendrás el valor para enfrentarlo.
• Sé amable y comprensiva contigo misma, trata de no culpabilizarte y/o castigarte por el estado en el que estás, por las actividades que has o no hecho. Comprende que no eres la única pasando por ello, que todos tenemos nuestros malos momentos y temporadas, es un proceso de la vida. Trata de verlo no como un estancamiento sino como una oportunidad de crecimiento.
• Identifica la raíz de la crisis, define en que área de tu vida te encuentras más perdida o confundida y cuestiona la razón de ser. Por ejemplo, ¿por qué te has sentido cansada y triste? o ¿por qué pasas tus días viendo la tele?
• A partir de la raíz, fórmula tus preguntas. Asume tu responsabilidad, es fácil culpar a los demás pero hacerlo no brinda una conclusión o solución a nuestros problemas. Mejor, enfócate en aquello que te corresponde a ti.
• Actúa, ahora que ya conoces a fondo tus circunstancias, pensamientos y sentimientos, ¡toma acción! Establece una rutina nueva, cambia tu perspectiva y dale (¡o recuerda!) el sentido y propósito que tiene tu vida.

Por último, ¡no te tomes las cosas tan en serio! Vivimos en tiempos difíciles e inciertos, por eso si por un día o alguna temporada no te sientes del todo bien y en tu máximo potencial, ¡es completamente normal! No significa que tengas que hacer cambios drásticos o te encuentres en otra “crisis” simplemente quiere decir que eres un ser humano como todos los demás. Lo más importante es que disfrutes de tu presente y celebres los pequeños momentos y victorias de la vida, porque llegará un día en el que mires hacia atrás y te des cuenta de lo grandes y valiosos que fueron.

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