Los tiempos del Home Office

Por Alondra Quintero (Una norteña en la CDMX)

Ciudad de México, 5:30 de la mañana, la alarma empieza a sonar, miles de godínez tienen que correr a sus trabajos para poder llegar a tiempo, algunos tienen que tomar una van, el metro, metrobús y autobuses; después de un largo recorrido, llegan a las 7, 8 de la mañana para checar a tiempo en la oficina, los baños de los edificios se llenan de caras desveladas, ojerosas y cansadas, hay una disputa por usar el espejo del lavamanos para peinarse y maquillarse: 9:00 am. comienza la jornada laboral, no hubo tiempo de desayunar, se compran una torta de tamal en la esquina, se sirven su taza de café, encienden su computadora y comienzan a trabajar, su jornada continua sin parar, solo para tomar un pequeño receso de comida rápida. Son las 6 pm. y el trabajo aún no termina, quedan mil pendientes por hacer, dan las 7 pm y aún siguen, pero algunos prefieren huir y continuar al siguiente día ya que les espera un largo recorrido de vuelta a casa.
Comienza a llover, la ciudad se vuelve un caos, hay un tráfico terrible y el autobús se queda parado, aprovechan para dormir un poco; después de más de una hora de trayecto, llegan a su casa, cansados, con los pies mojados, hay que ducharse, intentar hacer un poco de ejercicio y dormir; al dia siguiente les espera una larga jornada más de rutina al trabajo.
11 de Marzo 2020, la OMS declara Pandemia oficial un brote de coronavirus proveniente de China, lo único que se sabe es que puede ser mortal y hay que mantener medidas de seguridad, pero no hay nada de qué preocuparse, la vida continua, hay que seguir con el deber diario.

Viernes 13 de Marzo 2020, 4:00 pm de la tarde, hay una junta repentina general, nadie sabe lo que está sucediendo, se declara que todos los empleados vayan a trabajar a casa por tiempo indefinido, todos se quedan sorprendidos, no entienden muy bien la gravedad del asunto, recogen su computadora y herramientas necesarias para seguir con el trabajo el próximo Lunes en casa.
Lunes 16 de marzo 2020, es día festivo de descanso oficial nacional, despiertan el martes 17 a las 9 am para prender su computadora y comenzar con una nueva modalidad de trabajo, recuerdan aquel beneficio que tienen algunas personas de tener home office una vez al mes y que esa modalidad es poco común y la mayoría de las empresas en México no están acostumbradas ni a favor de ello.
Comienza un nuevo reto, no sabes como mantener una buena comunicación a distancia, empiezas con mensajes por correo y escribir en plataformas de comunicación instantánea; te cuesta mucho concentrarte, se pierde un poco el ritmo, te sientes solitario, pero el trabajo sigue y tienes que cumplir con tu obligación. Tu jefe realiza juntas a distancia por videollamada, la empresa y los empleados se tienen que adaptar a esta nueva modalidad; se organizan convivencias por la plataforma zoom, que al final no logran ser muy satisfactorias.

Es Abril 2020, ha pasado un mes de toda esta situación y lo único que sabes es que debes mantenerte en casa y que miles de personas en todo el mundo han muerto por COVID-19. Cada vez escuchas más noticias de personas que se han quedado sin trabajo, empresas en quiebra que tuvieron que cerrar, personas que no tienen para pagar la renta, hasta personas que no tienen que comer y se quedaron en la calle. Empiezan a surgir asociaciones de
ayuda, intentas colaborar en lo que puedes,tu situación es un poco privilegiada porque tienes el beneficio de poder trabajar en casa y hay miles de personas que no pueden parar y tienen que arriesgar todos los días su vida para salir a cumplir con su deber.
Intentas seguir y vivir una vida buena en casa, distrayéndote en el trabajo, en aprender cosas nuevas, hacer rutinas de ejercicio, cocinar, realizar pendientes que tenías en casa, que siempre posponías por falta de tiempo; mantienes el contacto con tu familia por teléfono y videollamadas.
Es Junio de 2020, tu trabajo comienza a aburrirte, se vuelve monótono y muchos proyectos se cancelan por la situación actual y falta de presupuesto; tu jefe comienza a portarse extraño, te empieza a invadir el estrés, la oficina física que tenían deja de existir, te da también alegría porque te encanta la libertad de trabajar en casa, es una nueva modalidad que siempre esperabas pero pocas empresas estaban abiertas a ello.
Pero un día, de repente el Director realiza una reunión y da una noticia inesperada: la empresa acaba de ser vendida a la competencia y es imposible que todos los empleados puedan continuar. Te entra una incertidumbre enorme, pero la utilizas para prepararte por cualquier situación y así pasa, de la noche a la mañana te quedas sin trabajo, nunca creíste que podía pasarte a ti; pero en lugar de deprimirte, tratas de utilizar esa fuerza para conseguir nuevas oportunidades, el mundo está en crisis, miles de personas están en situaciones muy extremas, lo que te pasa a ti no es lo más grave, comparado con lo que viven personas que solo consiguen unos pesos al día para poder comer y mantener una familia completa.
Por eso no te dejas vencer y te abres a nuevas oportunidades en el mundo, tienes las herramientas para seguir y poder ser parte de esos que están dispuestos a ayudar, apoyar, contribuir a las estadísticas positivas para poder mejorar el mundo y con la esperanza de salir de esta situación. Pronto consigues una nueva oportunidad de trabajo, que te deja continuar en casa, es mucho esfuerzo y dedicación, hay que continuar, ser positivos y apoyar a contribuir al mundo.
Yo no estoy tan mal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *