El Empoderamiento de la Mujer, cuestión de capacidades y libertad

El Empoderamiento de la Mujer, cuestión de capacidades y libertad

Por Gabriela de Valle 

 

“No deseo que las mujeres tengan más poder sobre los hombres sino que tengan más poder sobre ellas mismas”
 
-Mary Shelley
Contar con oportunidades para desarrollarse y tener una buena calidad de vida es un asunto complejo y diferente según las condiciones sociales, económicas y culturales de las personas. En ese contexto ya de por sí desigual, hay un elemento que profundiza aún más esta brecha: ser mujer. 
 
Más allá del reconocimiento de diferencias biológicas entre hombres y mujeres, lo que debemos entender y reflexionar es la injusticia del acceso desigual a las oportunidades de desarrollo y bienestar. 
 
No se trata de una guerra, ni de demostrar quién es más fuerte, ni quién puede más, no es una competencia, A veces resulta difícil desde la perspectiva masculina ver las desigualdades, aún más cuando se vive en un entorno urbano donde se cree que todos vivimos y accedemos a las mismas oportunidades; y si se dificulta el acceso a empleos dignos, si se percibe un menor salario, si se complica la conciliación laboral con la familiar, si se padece violencia o discriminación, es sólo por cuestión de esfuerzo personal. 
 
Es frecuente escuchar en charlas informales que el feminismo, la igualdad de género  y el empoderamiento de la mujer se basa en la equivocada idea de que “la mujer quiere ser igual que el hombre”. De lo que se trata es de la reivindicación de los derechos humanos y del poder de decidir ser y hacer con libertad.
 
Empoderar significa abrir caminos bloqueados por actitudes sociales que ayudaron a crear y sostener las desigualdades. Significa impulsar a las mujeres a que adquieran capacidades y funcionamientos, para tomar el control sobre su vida y que puedan decidir, en la esfera de vida personal y social, respaldado por un marco normativo, condiciones sociales, culturales e institucionales que les permitan hacerlo. 
 
Se busca ser y hacer con libertad y responsabilidad, sin los límites impuestos históricamente. 
 
Apostarle al empoderamiento de las mujeres contribuye directamente a construir una cambio social y una economía más próspera y productiva, que beneficia a toda la sociedad y eleva su bienestar y calidad de vida. 
 
Es importante que cambiemos nuestra idea de que el empoderamiento de una mujer produce un detrimento en los hombres, tal vez cundo entendamos esto todos estemos más dispuestos a colaborar con el empoderamiento de las mujeres en nuestra sociedad.
 
 

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