Feminismo: Pippi Longstocking

¿Qué nos han enseñado Pippi Longstocking sobre el feminismo? Pippi Longstocking o Pippi Calzaslargas, es una caricatura de la escritora sueca Astrid Lindgreen, Pippi es la niña de trenzas más independiente, autónoma y famosa.
Pippi nació en 1945 en un período difícil de la historia, en ese momento, la historia de Pipi fue censurada por considerarse una caricatura inconveniente con la educación de esa época. Fue hasta 1975 que consiguió abrirse paso entre librerías y televisiones de millones de hogares por todo el mundo, incluida también la península ibérica.

El éxito de esta niña sueca que nace justo en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial radica en que la caricatura celebra la autonomía, la individualidad de cada niño, le celebra al infante su poder de opinión y lo hace con el simple argumento de ‘porque sí’ o ‘porque yo mando”.

Caricatura (1997)


Pippi era una niña lista, independiente y siempre estaba contenta, pero lo más importante es que era una feminista. Era una niña nada parecida a las princesas de los cuentos, era única y especial y no era la típica “belleza”, ella tenía su propia belleza.
Entre algunas otras cualidades que podemos agregar son: soñadora, feliz, pizpireta, rodeada de animales y teniendo como última preocupación su apariencia. Ella consiguió una felicidad exterior, pero sobre todo era plenamente feliz.

Tenía ganas de vivir y ser libre, y así es como pasaba los días. Su personaje fue una inspiración para todas aquellas niñas que se preguntaban por qué tenían que llevar faldas cuando se hacían menos daño corriendo en pantalones, por qué tenían que pensar en compartir su vida con hombres cuando los animales les gustaban mucho más. Pippi y el Señor Nilson (el mono titi que la acompañaba) marcaron un antes y un después en la vida de muchas niñas, demostrándoles que se puede vivir sin depender de lo que los hombres piensen de ellas. “La niña más fuerte del mundo” como ella presumía, era la protagonista de su propia historia.
Ella se encargó de hacer pedazos todos los estereotipos de género, empezando por el que señalaba que las mujeres debían ser dulces, delicadas y elegantes, y terminando por esa lección no explicada que decía que, las féminas deben comer de forma remilgada para que los hombres vean lo
delicado que hay en ellas.

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Su lema nunca fue “soy la más bonita” o “soy la princesa más dulce”, no. Ella quería ser fuerte, capaz, valiente y aventurera. Y lo consiguió. Pippi Långtrump, cuyo nombre completo y solo como dato muy curioso es
“Pippilotta Viktualia Rullgardina Krusmynta Efraimsdotter Långstrump” es el primer personaje más irreverente, contestatario y libre de la historia de la literatura infantil, rompió con todo lo que considerábamos “adecuado” socialmente hablando para una chica: no pedía permiso ni perdones y sobre todo, no se rendía a los marcados estereotipos de género que tanto daño han llegado a hacer en la sociedad.
Pippi fue un referente, y lo continúa siendo. Ella se encargó de recordarnos algo que las mujeres no necesitamos que nadie se haga cargo de nosotras, nosotras podemos cuidarnos solitas.
Compartamos la filosofía de la valiente Pippi para que festejemos siempre el ser libres y valientes sin estereotipos de princesas.

Libro Pippi Longstocking. Astrid Lindgren
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